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Síntomas de haber sufrido una decepción personal

Síntomas de haber sufrido una decepción personal

Las decepciones son algo que deja tanto un amargo sabor como una desagradable huella en nuestra mente. Hay ocasiones en que una decepción importante es tan dura que borra de un plumazo lo positivo que tenía la otra persona, como ocurre a menudo en los desengaños sentimentales.

Hay una serie de síntomas que suelen darse en las personas que han sufrido una decepción personal:

  • Dificultad para mirar a la otra persona a los ojos. Este es uno de los principales gestos de cariño y sinceridad, un gesto que demuestra confianza y que se da de manera natural. Pero cuando alguien nos decepciona es más difícil mantener la mirada fija en sus ojos.
  • Mantener distancia. Cuando sufrimos una decepción personal tenemos a poner por medio una barrera que nos sirva de protección, y por eso surge el deseo de mantener cierta distancia con la otra persona. Esa es una manera de defendernos del dolor interno que sentimos, ya que ver a la otra persona puede reactivar el dolor o hacer que lo recordemos.
  • Sentimientos negativos. Tras una decepción los sentimientos están a flor de piel, se mezclan, y es normal experimentar tristeza, ira y enfado hacia la otra persona. Todos estos sentimientos negativos hacen que nos sintamos incómodos a nivel emocional.
  • Cambar el trato a la otra persona. Cuando alguien nos decepciona, automáticamente cambiamos nuestra actitud en la relación con esa persona. Dependiendo del contexto y de la decepción, este cambio puede ser puntual o definitivo.

Las decepciones personales son algo muy subjetivo, y pueden decepcionarnos, por ejemplo, por algo concreto o por no haber cumplido con las expectativas que teníamos sobre la otra persona. Pero siempre se superan, ya que son una parte de las relaciones personales y, además, nos ayudan a conocer mejor al otro y también a nosotros mismos.

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