Psicólogos en Fuenlabrada - Madrid

Primera sesión GRATIS. Resto 35 €. Estudiantes 30 €. 91 013 69 30 / 665 935 794 | psicologofuenla@gmail.com

Los caprichos y rabietas de los niños

Los caprichos y rabietas de los niños

Los niños caprichosos y consentidos no son buenos par nadie, y mucho menos para sí mismos. Saber decir no a un niño es muy importante para que pueda aprender a gestionar sus emociones y lidiar con ellas.

Para los adultos, la importancia se encuentra en saber mantenerse tranquilos y serenos ante los berrinches del pequeño. Porque muy a menudo, y siempre con buena intención, se piensa que algunas pequeñas cosas no suponen un cambio en la educación del niño y se opta por complacerle algunos caprichos.

Pero cuando el “sí” se vuelve constante, cuando llegan las negativas es cuando surgen las rabietas que después resultan difíciles de controlar.

Por ello, muchos especialistas consideran que no frustrar a un niño contribuye a malcriarlo y a volverlos consentidos, y que un error en algunos pediatras es el aconsejar a los padres que satisfagan los deseos de los niños, ya que esto puede convertirles en esclavos de sus hijos.

Por eso es necesario ser consciente de que la frustración debe formar parte de la educación del niño, especialmente en el periodo en que las rabietas son mayores y más habituales, que es entre los dos y los cuatro años de edad. Si se le dan todos los caprichos a un niño, en un futuro será una persona intolerante que no crea necesario esforzarse para conseguir las cosas. Y eso puede también llevar a que sufran depresiones durante la adolescencia.

Además, los caprichos se incrementan con el tiempo, y lo que primero puede ser un caramelo, en el futuro puede ser algún artículo muy caro.